Entre la diversidad de defectos que pueden surgir durante el proceso de repintado de una superficie, se encuentra los hervidos, también conocidos como burbujas de disolvente.

Se utiliza un nombre tan común para definir a este defecto, debido a que las burbujas que aparecen en la superficie de la pieza pintada, guardan un gran parecido con las burbujas que se crean cuando un líquido hierve.

¿Qué son los hervidos en pintura de automoción?

Las burbujas de disolventes o hervidos aparecen cuando el disolvente de una capa queda ocluido tras haberse secado la superficie exterior de la capa superior. 

Es decir, son partículas de disolvente que no han terminado de evaporarse, y que han quedado atrapadas por otra capa superior que se ha evaporado más rápido y se ha secado. 
Para evitar este problema, debemos prestar especial atención al proceso de secado, teniendo siempre en cuenta la temperatura ambiental y respetar los tiempos de secado estipulados por el producto y el fabricante.

Causas por las que se aparecen los hervidos o burbujas de disolvente

Las principales causas de la aparición de las burbujas de disolvente son:

Incorrecta elección del endurecedor o diluyente

En algunos casos el problema puede venir dado por la utilización de un endurecedor o diluyente que actúe demasiado rápido, impidiendo evaporar totalmente el disolvente de la capa inferior. 

Temperatura de secado no adecuada

En este caso, hay que tener en cuenta la temperatura ambiental, ya sea por una temperatura exterior elevada, o bien por un aumento forzado de temperatura en cabina, influyendo también en este caso la distancia de las lámparas de calor y la pieza tratada.

Tiempos de evaporación

El tiempo de evaporación entre las diferentes manos de aplicación es demasiado corto, no dando tiempo a un secado correcto en procesos de húmedo sobre húmedo. Además, puede influir también un tiempo de evaporación elevado antes del secado en horno o por infrarrojos.

Capas de pintura con excesivo espesor

La aplicación de una capa de pintura con mucho material, dando lugar a un excesivo espesor en la película de pintura, puede acarrear también la aparición de burbujas en la pieza.   

Cómo evitar que aparezcan las burbujas de disolvente

Entre los factores a tener en cuenta para evitar este defecto, destacan:

Utilizar un disolvente más lento

Lo ideal es utilizar un disolvente que nos proporcione un equilibrio entre evaporación y temperatura de cabina. Hay que tener en cuenta que a mayor temperatura deberemos utilizar un disolvente más lento.

Dar capas de pintura más ligeras

La aplicación de capas más finas y húmedas favorecerá la creación de una película de pintura más uniforme y lisa. Si además dejamos el tiempo suficiente de secado entre capas, reduciremos los riesgos.

Tiempos de evaporación adecuados

Es importante que el profesional deje tiempo suficiente de secado entre capas (entre 5 y 10 minutos dependiendo de la carga), e igualmente antes de darle calor, sin caer en la tentación de acortar los tiempos para ser más productivo.

Tiempo de secado recomendado

Debemos respetar el tiempo de secado y temperatura recomendado por cada fabricante, y por ende, por cada producto.

Cambios bruscos de temperatura

Un cambio brusco en la temperatura ambiental (exterior o en cabina) hace que se endurezca la película exterior de pintura. La posterior evaporación de los disolventes
retenidos en el interior hinchan y rompen esta película, formando las
características burbujas. Además una diferencia de temperatura entre la chapa y el ambiente exterior puede producir un choque térmico, provocando también la aparición de hervidos.

Cómo reparar los hervidos en pintura

Como en otros mucho casos, debemos identificar previamente el alcance del defecto de pintado. Para aparición de burbujas de pequeño tamaño y de forma superficial, seguiremos el siguiente proceso:

  • Lijaremos la zona que contenga burbujas de disolvente con una lijadora y un disco abrasivo P1500 para comenzar, incrementando el grano según necesidades. El objetivo es llegar hasta el sustrato de la pintura que no presente hervidos.
  • Si hemos conseguido quitarlos, procederemos al pulido a máquina de la pieza con un pulimento abrasivo, para posteriormente aplicar otro abrillantador.

Para hervidos de mayor tamaño, el pulido de la pieza no será suficiente ya que se seguirá marcando la forma del defecto. Para garantizar un buen acabado de la pieza, lo recomendable es volver realizar el proceso de pintado:

  • Primeramente lijamos la zona con el defecto, para posteriormente aplicar la pintura de aparejo. De esta manera, dejamos preparada la pieza para aplicar la pintura de acabado.