Comprobación con pistola de luz la igualación de color en un coche

El metamerismo en pintura, también conocido como metamería, es un efecto que está directamente relacionado con un desajuste del color de la pieza o piezas reparadas respecto a sus adyacentes.

Como profesionales del taller de chapa y pintura, puede que en algunas ocasiones hayamos considerado como idénticas dos o más superficies repintadas, que, a la postre, y tras haberlas visualizado en diferentes condiciones (luz, ángulo de visión, etc), hemos acabado detectando diferencias de color y problemas de colorimetría.

Estos desajustes de color están relacionados con la fuente de luz que incide sobre la superficie y la percepción que tenemos de la misma. En el siguiente artículo explicaremos en profundidad qué es el metamerismo en pintura así como los factores que motivan su aparición.

¿Qué es el metamerismo en pintura para coches?

El metamerismo o metamería en pintura es un efecto producido por la naturaleza particular de cada color y su respuesta frente a las diferentes condiciones de luz, así como la adaptación del ojo humano a cada contexto luminoso bajo las que son observadas las superficies (en este caso la pieza repintada y sus adyacentes).

La luz solar puede provocar una percepción de color totalmente diferente a, por ejemplo, la luz de una bombilla

Condiciones que provocan la aparición de metamería en pintura

Existen diferentes factores que intervienen en la aparición del metamerismo, entre los que destacan:

  • Fuente de luz (metamerismo de iluminancia): las variaciones de color pueden estar provocadas por el tipo de iluminación con la que observemos la pieza. Por ejemplo, la tonalidad puede variar bastante si la fuente de luz es la luz solar, o bien, la luz de la cabina o de una bombilla.
  • Ángulo de visión: también conocido como metamerismo geométrico, este problema se produce cuando observamos la pieza desde diferentes ángulos de visión, variando la incidencia de luz sobre el objeto, y provocando una apreciación del color que puede diferir con la realidad.
  • Factor humano: estas diferencias de percepción tienen generalmente razones biológicas y suelen afectar a la capacidad de visión de los individuos. Algunos problemas de visión pueden provocar percepciones distintas de color, como puede ser el envejecimiento del cristalino.
  • Profundidad de campo: este factor está motivado por la distancia con la que se observa la pieza reparada, pudiendo variar la percepción de color en función de si la distancia de observación es mas corta o más larga.
También te puede interesar:  Por qué aparecen los hervidos en pintura y cómo solucionarlos

Pigmentos de la pintura y metamería

Las diferencias de color pueden estar provocadas también por una combinación de pigmentos distintos en la mezcla de pintura aplicada. Cada uno de estos pigmentos, y en función de su composición, pueden comportarse de forma diferente en base a diferentes fuentes de luz o cantidad de luz que incida sobre ellos, lo que a la postre provocará problemas de colorimetría en la pieza reparada.

Metamería en el color

Para evitar este problema, a la hora de repintar una o varias piezas, aconsejamos utilizar los mismos básicos de color que los empleados durante el repintado del vehículo original, minimizando así la aparición del efecto de metamerismo.

Otra causa puede radicar en haber utilizado un tono de color desconocido (para el que no se dispone de fórmula de mezcla) sin comprobar el tono bajo distintas fuentes de luz antes de su aplicación.

Cómo evitar el metamerismo en el repintado

Al contrario de lo que ocurre con otros trabajos de repintado, al ser un problema que tiene su origen principalmente en la capa de color, pulir la superficie no será suficiente para corregir este defecto.

Si bien es cierto, en pequeños desajustes de color, podemos corregirlo realizando un difuminado de color en las zonas adyacentes al error de aplicación. En los casos en los que el efecto de metamería sea demasiado grande, deberemos llegar hasta la capa de color para su correcta reparación.

Si disponemos del código o variante de color, tras su aplicación aconsejamos cerciorarnos de obtener una correcta colorimetría comprobando la pieza reparada bajo diferentes fuentes de luz, mediante el uso de lámparas o pistolas de luz. Si tenemos dudas, o no conocemos el tono de color, lo más aconsejable será emplear el espectrofotómetro, que nos ofrecerá información sobre la variante de color que mejor se ajuste a la reparación.