Pintura para plásticos coche

El pintado de plásticos de un vehículo, como comentamos en el post sobre tipos de plásticos en automoción, presenta una serie de particularidades frente a otros materiales como el acero o el aluminio.

El menor peso, la reducción de consumos y emisiones, las numerosas opciones de diseño o las buenas prestaciones de aislamiento térmico o acústico son algunas de ellas.

A la hora de hacer uso de las distintas pinturas para plásticos, debemos de tener siempre presente una serie de aspectos para optimizar la calidad de la reparación:

Factores a tener en cuenta en el pintado de plásticos

Detalle paragolpes pintado

Elasticidad y flexibilidad

Generalmente, los plásticos utilizados en automoción presentan una gran elasticidad y flexibilidad, siendo piezas capaces de deformarse y recuperar su forma original sin llegar a romperse.

Por ejemplo, si utilizáramos el mismo tratamiento en la aplicación de una pieza de plástico y una pieza de chapa, ante un impacto, esta última al no contar con la capacidad de deformarse de la misma manera que lo haría la pieza plástica, daría como resultado un agrietamiento o desprendimiento de la pintura.

Para evitar este problema, existen productos y pinturas para plásticos, especialmente adaptadas para dotar a la capa final de pintura de una mayor elasticidad, ofreciendo al mismo tiempo un mejor comportamiento ante acciones de presión y compresión mecánica tras impacto.

Pinturas para plásticos

Menor capacidad de adherencia

Otro factor a tener en cuenta es la adherencia. El material plástico presenta una polaridad y una tensión superficial propia, lo que dificulta la correcta adherencia de la pintura sobre la superficie.

Para solventar este problema, se hace uso de promotores de adherencia (adaptados también a formato spray para spot repair) e imprimaciones especiales para plásticos.

Conviene recordar además que para optimizar la adhesión de la pintura sobre una superficie de plástico, es fundamental realizar un exhaustivo desengrase y limpieza previa.

Resistencia química

Algunos plásticos presentan una baja resistencia química frente a determinados disolventes especiales, lo que puede provocar una degradación de la pieza durante el proceso de limpieza y desengrase.

Debemos evitar el uso de estos productos con el fin de no deformar, disolver o deteriorar el material plástico.

Mayor estrés mecánico

La piezas de plástico, por su localización en la carrocería de un vehículo, estarán sometidas a acciones de un mayor estrés mecánico, como pueden ser las vibraciones en la marcha, las rayaduras o los impactos

Piezas como los paragolpes o las molduras laterales de un vehículo están especialmente diseñadas para ofrecer un buen comportamiento y durabilidad frente a este tipo de acciones, por lo que la pintura a emplear en estas superficies debe ofrecer un rendimiento en consonancia.

Preparar paragolpes para pintar

Texturas especiales

Durante el proceso de fabricación, algunos moldes para piezas plásticas de automoción están compuestos por una superficie rugosa que aporta un acabado texturado a la pieza.

Para conseguir la reproducción de los texturados de fábrica en el taller existen pinturas para plásticos que contienen aditivos texturantes, como la pintura texturada para paragolpes, tanto en formato envase como en spray, que aportan un acabado mate y rugoso característico.

¿Por qué pintar las piezas de plástico?

A pesar de que se pueden obtener plásticos de fábrica en diferentes colores y tonalidades, el pintado de estas piezas responde a diversas razones:

Requisitos funcionales

El pintado de las piezas de plástico aumenta su resistencia a la intemperie.

Aunque los plásticos no se oxidan como los metales, si pueden sufrir degradaciones ante largos periodos de exposición a agentes atmosféricos (rayos UV, humedad), agentes químicos (carburantes, aceites, detergentes) o agentes mecánicos (abrasión, rayado). 

Como resultado se puede producir un desgaste de la superficie y/o pérdidas de color y brillo.

Enmascarar paragolpes para pintar

Requisitos estéticos

A pesar de que durante la fabricación y el moldeo del plástico es posible añadir cargas de color con una alta concentración de pigmentos, por las propias características del material, este color no podrá reproducir el mismo brillo y tono que las piezas de chapa. 

Es por ello que para obtener la máxima reproductividad e igualación de color entre las piezas de plástico y chapa, debemos aplicar el color de acabado.

Además, gracias al pintado final, resulta más fácil disimular el acabado irregular de algunos tipos de plásticos, como por ejemplo los plásticos reforzados con fibras.

Consejos para el pintado de plásticos de un vehículo

  • Una profunda y exhaustiva limpieza y desengrase del substrato plástico a pintar será fundamental para mejorar las prestaciones de adherencia y anclaje de la capa de pintura.
  • La correcta identificación del tipo de plástico a reparar, nos ayudará en la elección del tipo de reparación  y del producto a utilizar (imprimación, promotor de adherencia, etc).
  • Respetar en todo momento las indicaciones de las fichas técnicas de cada producto, en relación al proceso de aplicación, preparación de la pintura, tiempos de secado, regulación de la pistola, etc.
  • Evitar la filtración de los acabados texturados.
  • Evitar la sobrecarga de producto y espesores de capa elevados: esta práctica puede desembocar en absorciones entre capas.